Leo con asombro que al cacao tabasqueño, al cual el gobierno del estado a través de SEDAFOP le está buscando denominación de origen, se le propone llamar cacao Olmeca (Arias, S. 23 noviembre 2012) por citar un ejemplo de nombres propuestos; y sin embargo como ya he explicado en un post anterior (¿Tláloc dios maya de la lluvia? No creo), aunque algunos tabasqueños y mexicanos digan que somos más Olmecas, la verdad es que la presencia Maya en el estado es mayor.

La parte olmeca de Tabasco está en La Venta (Huimanguillo) y que el museo de La Venta lo hayan puesto en Villahermosa es otra cosa, asimismo no por tener un equipo de béisbol llamado Olmecas, se piense que Tabasco es solo olmeca; es una pena que no aprovechemos el estar dentro del Mundo Maya. Es como si a fuerza quisieran salirse de este circuito cuando naturalmente se está dentro de él.

Ser parte del Mundo Maya y pretender llamarle a nuestro cacao “olmeca” es un error a mi parecer, que considero grave, ya que este grano está íntimamente relacionado con los mayas que lo tenían como moneda. Piensen en el flujo de turistas al país, estos vienen a México en su mayoría por los mayas, véase caso Cancún, y poco o nada por los olmecas. Además los mayas desde hace mucho están de moda y  más con el tema de sus profecías y cambios de ciclo, que no son a cada rato.

Tabasco dentro del circuito maya, con haciendas cacaoteras en una zona donde hay vestigios Mayas, su cacao debe llamarse por lo tanto cacao Maya o algo relacionado, cacao Chontalpa, o sólo cacao Tabasco.

Tal es así que Eddy Van Belle, propietario de Belcolade, firma belga chocolatera, dice sobre el cacao tabasqueño “El año pasado hicimos una pequeña compra de cacao criollo de Tabasco y entonces hicimos un chocolate que estamos vendiendo como chocolate de origen de Tabasco, de La hacienda La Joya. Y ahora es como el vino, en el que ya no sólo se compra por ser de Burdeos o ser tinto, sino porque es de tal sepa” (citado en Marí, C., 13 febrero 2007) ¿Aprovechamos este empuje?

Imagínense un turista que con muchas probabilidades es atraído a Tabasco por la cultura maya, pruebe un cacao y le digan que es olmeca. No hay una sintonía, no hay match con todo el concepto de mundo maya, parte de la experiencia se pierde. Por otra parte creo que tener denominación Tabasco le da un realce al nombre del estado, y será una manera más fácil de promoverlo turísticamente y para atraer inversiones, a menos que la salsa Tabasco, de Estados Unidos, esté en desacuerdo por llevar el nombre y ser también un producto alimenticio.

El cacao del cual buscan denominación tiene características que sólo se dan en el suelo tabasqueño, y no en el de otro estado, considerando que la mayoría del suelo tabasqueño es inundable, lo cual hace que tenga más materia orgánica y mineral que le da un sabor que no se encuentra en otro suelo.

Por denominación de origen tenemos que es “Es aquella que emplea el nombre de una región o ámbito geográfico y que sirve para designar, distinguir y proteger un producto en función de sus especiales características derivadas, esencialmente, del medio geográfico en que se elabora, considerando factores naturales, climáticos y humanos.” (Indecopi)

Hacer denominación de cacao Tabasco beneficia a nuestros productores, aumenta el valor del mismo cacao tabasqueño y mejora su producción, haciendo que el orgullo por un producto que consumo diariamente, aumente. Aún así con el bajo precio  y producción mermada por plagas y “líderes” corruptos, Tabasco es el principal productor de México, no así México del mundo.

Fuentes.

Arias, S. (23 noviembre 2012). Quieren crear cacao olmeca. Tomado el 23 de noviembre del 2012 de http://www.tabascohoy.com.mx/noticia.php?id_nota=275963

Indecopi. ¿Qué es una denominación de origen?. Tomado el 23 de noviembre del 2012 de http://www.indecopi.gob.pe/0/modulos/JER/JER_Interna.aspx?ARE=0&PFL=11&JER=375

Marí, C. (13 febrero 2013). Atrae cacao tabasqueño a europeos. Inforural [en línea]. Tomado el 23 de noviembre del 2012 de http://www.inforural.com.mx/spip.php?article2205

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