Nos enteramos que Jeff Bezos, CEO de Amazon, ha entablado comunicación con los empleados del The Washington Post, este será el próximo dueño del famoso diario y se está presentando a sus nuevos empleados. La compra según el Washington Post es por 250 mmd y se llevaría a cabo a finales del 2013. La venta incluye la web The Washington Post, y los diarios Express, Gazette y Southern Maryland Newspapers, Fairfax County Times, el diario español El Tiempo. La revista Foreing Policy permanece en poder de la familia Graham, tampoco incluye la sede del The Washington Post.

Jeff Bezos Amazon

Cuando ocurre algo así, los empleados de la empresa que vende o se fusiona (dado el caso), son los que vive en incertidumbre. Finalmente por más asociados que les llamen no son dueños, en este caso The Washington Post es una empresa de la familia Graham por 80 años, que ya veía venir este escenario ante la llegada del internet y los dispositivos móviles, que hacen que las noticias ya no se lean tanto en papel. Por ejemplo “La división editorial de Washington Post Company había sufrido un descenso del 44% en sus ingresos en los últimos seis años, mientras que la venta semanal de los ejemplares había caído 7 por ciento.” El Economista

Jeff Bezos en su carta a los empleados del diario les da señales tranquilizadoras, de que los valores de la empresa seguirán iguales, que el deber estará siempre del lado de los lectores y no del interés de sus dueños, que seguirán a la verdad donde quiera que se encuentre. Asimismo menciona que el diario tiene un equipo de lideres y que afortunadamente él vive en el otro Washington (el estado, no la capital de Estados Unidos) dando a entender que no habrá mucha injerencia de su parte. También les habla que inevitablemente habrá un cambio por el nuevo papel que juega internet y las nuevas tecnologías en el sector, diciendo entre lineas que los cambios van a llegar (puede interpretarse de varias maneras) pero que está optimista ante este nuevo escenario. Sin duda el nuevo dueño, aunque no lo mencione, pondrá su toque y tratará de sacar a flote su adquisición. Ya veremos como evoluciona esta compra y como los empleados permanecen o se tienen que ir si así se decide para el futuro del diario. Recordemos que internet trajo bastantes cambios y muchos medios impresos no quisieron darse cuenta.

Mientras tanto esta carta puede dar una señal de esperanza a empleados y lectores de que el diario permanecerá a como lo conocen y mejorará.

La carta de Bezos a los empleados es la siguiente (tomada de Jeff Bezos on Post Purchase):

To the employees of The Washington Post:

You’ll have heard the news, and many of you will greet it with a degree of apprehension. When a single family owns a company for many decades, and when that family acts for all those decades in good faith, in a principled manner, in good times and in rough times, as stewards of important values – when that family has done such a good job – it is only natural to worry about change.

So, let me start with something critical. The values of The Post do not need changing. The paper’s duty will remain to its readers and not to the private interests of its owners. We will continue to follow the truth wherever it leads, and we’ll work hard not to make mistakes. When we do, we will own up to them quickly and completely.

I won’t be leading The Washington Post day-to-day. I am happily living in “the other Washington” where I have a day job that I love. Besides that, The Post already has an excellent leadership team that knows much more about the news business than I do, and I’m extremely grateful to them for agreeing to stay on.

There will, of course, be change at The Post over the coming years. That’s essential and would have happened with or without new ownership. The Internet is transforming almost every element of the news business: shortening news cycles, eroding long-reliable revenue sources, and enabling new kinds of competition, some of which bear little or no news-gathering costs. There is no map, and charting a path ahead will not be easy. We will need to invent, which means we will need to experiment. Our touchstone will be readers, understanding what they care about – government, local leaders, restaurant openings, scout troops, businesses, charities, governors, sports – and working backwards from there. I’m excited and optimistic about the opportunity for invention.

Journalism plays a critical role in a free society, and The Washington Post — as the hometown paper of the capital city of the United States — is especially important. I would highlight two kinds of courage the Grahams have shown as owners that I hope to channel. The first is the courage to say wait, be sure, slow down, get another source. Real people and their reputations, livelihoods and families are at stake. The second is the courage to say follow the story, no matter the cost. While I hope no one ever threatens to put one of my body parts through a wringer, if they do, thanks to Mrs. Graham’s example, I’ll be ready.

I want to say one last thing that’s really not about the paper or this change in ownership. I have had the great pleasure of getting to know Don very well over the last ten plus years. I do not know a finer man.

Sincerely,

Jeff Bezos

Podemos ver que Jeff Bezos tiene intenciones de traer un cambio positivo para el diario. No podrá saber de noticias, como menciona, pero sí del comportamiento del consumidor en internet, basado en su experiencia en Amazon. Así que será una buena mancuerna. Mientras tanto les deja esta señal esperanzadora.

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