Las televisoras más importantes de México, Televisa (aún la de mayor importancia en el mundo de habla hispana) y TV Azteca, no se dieron cuenta a tiempo del cambio que ha provocado internet. 
Desde sus fallidos conductores titulares sin credibilidad, sus novelas absurdas, programas sin contenido y artistas de quinta. Estas empresas luchan por recuperar la posición que anteriormente tenían y que ya jamás recuperarán pues el mundo ya cambió. 
Azteca cambió de CEO, para regresar a programar telenovelas que en años anteriores le dieron éxito, pero que sin embargo las redes sociales no pelan. Pues jamás he visto algún meme de un personaje de TV Azteca, sus novelas fueron un éxito pero no marcaron. No dejaron huella en una generación. 
También regresa a esa fórmula de importar programas extranjeros como en sus primeros años para ganar público, pero no genera contenido propio que valga la pena. 
Así como años anteriores veíamos el Juego de la Oca, Salvados por la Campana, el Príncipe del Rap, La Niñera, Tres por tres, etc., teniendo gran éxito, vemos que aceptaron que no son buenos al copiar historias y programas extranjeros y mexicanizarlos, como el fallido caso de hacer un Brothers and Sisters a la mexicana (no recuerdo el nombre que le pusieron en TV Azteca) o El Hormiguero 

me que ya dejó de existir para poner el programa original. O las telenovelas turcas, brasileñas y colombianas, que más que nada los hacen ver sin talento creativo. 
En cambio Televisa, aún con estos problemas, sus anteriores telenovelas exitosas siguen siendo referente de las nuevas generaciones que hasta memes les hacen. México podrá odiar a Televisa pero también la festeja sin querer. 
Además Televisa sacó su plataforma Blim, imagino que para el mercado de habla hispana que se dice son más de 400 millones que tienen al español por lengua materna, y es una clara competencia con Netflix. Suerte con el paquete, ya sabemos en qué terminará esto. 
Y es que Televisa debe ser una de esas empresas que hacen a México uno de los mayores exportadores de contenido creativo. Anda perdida pero seguramente encontrará el rumbo. Distinta a TV Azteca que repite sus éxitos y le pone a su público contenido importado. 
Esperemos que ambas encuentren el rumbo de sus negocios y dejen de lado esas ideas empantanadas de querer hacer las cosas a la usanza del México del siglo XX. Estamos en el siglo XXI y el mundo ya es global. 

Anuncios